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Orgulloso padre de efilm, tras 9 duros años. En los X-Men el sería el profesor Xavier, no Lobezno, Cíclope ni Magneto, mal que le pese y eso por su capacidad para estar físicamente en un sitio, y al mismo tiempo, mentalmente en otro. Hablan de los neoyorquinos y su ritmo endiablado pero que nadie se coma de vista a los gallegos emprendedores como Celso. Efilm ya vuela solo pero no hay ninguna sensación de nido vacío: la cabeza de Celso hace rato que voló hacia el siguiente proyecto. Igual que Rod Taylor volaba por la historia en El tiempo en sus manos: sólo que la máquina del tiempo de Celso tiene otro nombre: Infobibliotecas.

Celso Figueroa,

Directivo en Infobibliotecas, con su perfil comercial, financiero y emprendedor es un directivo octópodo, no tiene tentáculos, sino gran capacidad para llevar mil cosas a la vez dirías que sería perfecto para Wall Street tercera parte. Pero cuando te enteras que donde se relaja y disfruta, de verdad, es entre sus viñedos en la ribera del Duero, produciendo sus vinos, entonces, del thriller empresarial pasa a la comedia sin solución de continuidad como uno de los protagonistas de la deliciosa Entre copas.

José Ángel Santamaría,

Xabi Ordiales, ingeniero informático, jefe de tecnología y con estudios de dirección de fotografía. En principio el perfil de LinkedIn de Xabi no hace pensar que algún día le dé por dedicarse a la carrera diplomática. Pero, como a C3PO de Star wars, pareciera que lo hubieran programado para el protocolo (de todo tipo, no solo digital). ¿De qué otro modo puede explicarse que haya sido capaz de combinar: intereses de bibliotecas con requisitos tecnológicos de la plataforma y el plan de negocios de la empresa? Está claro que sus habilidades superan con mucho las estreches del código binario. De salir en un western la película se acabaría en diez minutos: en la primera escena, indios y vaqueros, ya estarían fumando la pipa de la paz y tan amigos.

Xabi Ordiales, Jefe de tecnología

Administrativa. A Oihane la escena del semáforo en Los puentes de Madison le puso un nudo en la garganta como a todos. Gusta de los momentos intensos y por eso no deja pasar una buena novela romántica que le seduzca. Pero como vivir todo el rato con la emoción a flor de piel resulta agotador: cuando se aleja de facturas, expedientes y correos electrónicos se relaja con los amigos, o dando paseos por la playa con su pareja y su perro. Una vez le vino al recuerdo la escena de Deborah Kerr y Kirk Douglas besándose entre las olas en De aquí a la eternidad: pero era invierno, y pensó que acurrucarse junto a la chimenea también resultaba de lo más cinematográfico.

Oihane Santamaría, Administrativa